Vapeo respetuoso en tiempos de COVID-19

Vapeo respetuoso en tiempos de COVID-19

Desde sus inicios, a finales de 2019, la Pandemia por el nuevo Coronavirus ha desatado una ola de teorías en diversos ámbitos de la salud. Situación completamente normal ya que se trata de una nueva enfermedad de alto contagio y con una exponencial tasa de mortalidad.

Dentro del ámbito del vapeo, las teorías comenzaron a circular rápidamente debido a que la naturaleza del nuevo virus se asocia inmediatamente al daño pulmonar que provoca en las personas. En las semanas posteriores comenzó el debate.

El debate entre las personas que creían y afirmaban que el vapeo, así como el consumo de cigarro regular, podría aumentar las posibilidades de aumentar el virus, y las personas que lo rechazaban e incluso hablaban sobre la posibilidad de que vapear incluso podría traer beneficios para evitar contraer el virus gracias a los ingredientes que contienen los líquidos electrónicos.

Para ambos bandos, la realidad es que no existe evidencia científica que se incline a ningún lado de la balanza. A pesar de que parecería normal que el consumo del cigarro convencional, por su alto número de químicos dañinos para la salud (como lo puedes conocer en el artículo anterior) y sus efectos contra los pulmones, aumentaría las posibilidades de contraer la enfermedad del COVID-19, en China, lugar donde comenzó la Pandemia, una investigación arrojó como resultado que en 67 casos en situación crítica, tan sólo una cuarta parte eran fumadores, “una proporción de fumadores más baja que la esperada”, como lo señala Animal Político en su artículo “¿Vapear o no vapear en tiempos de COVID? He ahí la cuestión”.

Y como es de esperarse, autoridades trataron al vapeo como sinónimo del tabaquismo y aplicaron las mismas teorías, porque, como ha sucedido en casos anteriores “si el tabaquismo es causa de enfermedades, el vapeo también debería serlo”.

Por otro lado, los defensores del vapeo argumentan que, debido a los ingredientes del líquido utilizado para vapear, este hábito podría beneficiar a los usuarios para no contrar el virus. Creencia que principalmente se debe al propilenglicol, que en algunos ámbitos de la salud se conoce por sus propiedades antivirales y germicidas. Sin embargo, este ingrediente es conocido por utilizar esas propiedades para limpiar el ambiente, las atmósferas, tal cual como lo haría un producto de desinfección en aerosol, pero no hay evidencia científica que demuestre que sus efectos antivirales y germicidas funcionen dentro del organismo humano.

En cambio, hablar de nicotina es otro tema. La Asociación por la Reducción de Daños del Tabaquismo (ARDT) subraya que “los ex fumadores que continúan consumiendo nicotina con dispositivos electrónicos mejoran sus biomarcadores y sus condiciones respiratorias y cardiovasculares, por lo que es probable que tengan un mejor pronóstico bajo la posible progresión de COVID-19”.

Ante las evidencias científicas que desmienten a cualquiera de los dos bandos, los detractores del vapeo han optado por atacar otra de sus características: el vapor. Gobiernos y autoridades sanitarias aseguran que al exhalar el vapor éste podría contener los patógenos del virus y contagiar a las personas cercanas al usuario que vapea.

No obstante, como lo señala Animal Político, “el temor a contagiarse de COVID-19 al respirar aerosol ambiental es un miedo aún infundado”. Según una investigación realizada por ese medio que cita a un estudio realizado por la ARDT, “no puede haber contagio de COVID-19 a través de e-líquidos que contienen el virus debido a que ningún patógeno puede sobrevivir a temperaturas de 180-220°C, y esa es la cantidad de calor necesaria para generar el aerosol en los cigarros electrónicos”.

Por su parte, el departamento de Tabaco, Alcohol y Drogas del Public Health England en Reino Unido, asegura igualmente que no existe ninguna evidencia de que se puedan generar contagios de COVID-19 a través del vapor exhalado por los usuarios de cigarrillos electrónicos.

Pero entonces…¿qué hay que hacer?

Recomendaciones para vapeadores

Según la ARDT, “un vapeador o cualquier persona infectada con coronavirus esparcirá más virus por su respiración normal que por vapear, por lo que los usuarios de cigarro electrónico no requieren medidas de protección más estrictas que las previstas para el resto de la población vulnerable a presentar complicaciones en caso de contagio”.

De igual forma resalta que “los vapeadores que ya no fuman no deberían volver a hacerlo. En tanto que a los usuarios duales les recomiendan convertirse en vapeadores exclusivos para reducir los riesgos a la salud asociados con el cigarro combustible”.

Además, otra de las recomendaciones es vapear de forma discreta, es decir, evitar las grandes nubes en público, aún en lugares abiertos y al hacerlo no exhalar a menos de 2 metros de otras personas. También se recomienda no vapear en espacios interiores de uso público. Todo esto debido al desconocimiento sobre el uso de cigarros electrónicos entre los no fumadores y vapeadores.

También, hay que ser cuidadosos con nuestros equipos y líquidos. No compartirlos con otras personas y desinfectarlos constantemente.

Lo más importante de todo, continuar con las medidas de salud e higiene que indican las autoridades de salud, guardar completa cuarentena en caso de presentar síntomas de COVID-19 y acudir al hospital sólo en caso de que presentes síntomas más graves.

1 Commentario

  • Carlos Contreras1 week ago

    Excelente información! Leída y compartida!!